El blog de Teresa. teresamonterde.blogspot.com

lunes, 20 de enero de 2020

"LA VOLUNTAD LIBRE" DIARIOS DE FERNANDO PESSOA.

     A cada paso, siento avanzar el tiempo sobre mi.   
  El odio a las instituciones, a las convenciones, incendió mi alma con su fuego. El odio a los padres y a los reyes creció en mí como un torrente desbordante. Yo era un cristiano ardiente, fervoroso, sincero; mi naturaleza sensible, emotiva, pedía fuego para su hambre, alimento para su fuego. Pero cuando miré a aquellos hombres y mujeres dolientes y débiles, me di cuenta de que no merecían la prolongación de su infierno. ¿Qué mayor infierno que esta vida? ¿Qué maldición más dura que esta vida? "La voluntad libre", me dije a mi mismo, "es otra convención y otra falsedad que los hombres han inventado para poder castigar y torturar bajo el amparo de la palabra justicia, que es un nombre que oculta la palabra crimen. 
    No juzguéis, dice la biblia, la biblia: no juzguéis y no seréis juzgados"
 

 

     Mientras era cristiano creía que los hombres eran responsables del mal que hacían; odiaba a los tiranos, maldecía a los reyes y al clero. Cuando me libré de la inmoral, de la falsa influencia de la filosofía de Cristo, odié la tiranía, la monarquía, el sacerdocio: el mal en sí mismo. De los reyes y del clero tuve lastima, porque ellos mismos son hombres.
    Diez mil veces se partió mi corazón dentro de mí. No puedo contar los sollozos que me emocionaron, los dolores que consumieron mi corazón.

    Y sin embargo, también vi otras cosas que me llenaron los ojos de lágrimas y me agitaron como como una hoja olvidada. Vi hombres y mujeres que entregaban su vida, sus esperanzas, todo, por los demás. Vi actos de una entrega tan grande que me hicieron llorar lágrimas de alegría.

                           

                          


                                   

viernes, 29 de noviembre de 2019

CADA EDAD TIENE SU APRENDIZAJE.

Un gran salto en la calidad de vida es mantener la autonomía.

 

Una autonomía que podemos concretar en cuatro pilares fundamentales.

 

-Capacidad fisica.

-Capacidad mental.

-Situación afectiva y social.

-Entorno socioeconómico.

 

   Estos cuatro factores son determinantes para conseguir un buen envejecimiento.
     Más importante incluso que las posibles enfermedades que sufra la persona.
    La propia Organización Mundial de la Salud define el envejecimiento saludable en términos de ausencia de déficit funcional y no como ausencia de enfermedades.
    El envejecimiento saludable lo mide la capacidad del ser humano de ser autónomo y minimizar la dependencia. Ese es el elemento básico de una vejez saludable.
   Muchas personas asocian la dependencia a estar en una silla de ruedas. pero no hay que equivocarse; la dependencia no es la silla de ruedas. La dependencia son las carencias de su hogar o la falta de recursos que la hacen vivir en una cárcel. Y esta limitación física será la que acabe incidiendo sobre sus otras capacidades funcionales. Porque si no se puede mover dejará de hacer otras actividades y correrá el riesgo de caer en fases depresivas que pueden llegar a dañar sus capacidades mentales o cognitivas.
     Cuando uno envejece se producen una serie de cambios en el organismo que concurriendo con otras causas pueden desencadenar en enfermedad. Pero no todos los mayores están condenados a padecerlas.
    Salgamos. Visitemos a los amigos; quedemos para tomar café y charlar.
No dejemos de hacer ejercicio, suave pero de forma continua. Relacionarnos nos permitirá estar al tanto de lo que sucede en en mundo, en nuestro entorno y sobre todo en lo más cercano, en aquello que nos atañe a nosotras: la salud, el bienestar, y nuestras necesidades.

   Si, amigos, somos un país de gente mayor, ya lo sabemos. Pero no podemos renunciar por ello a una buena calidad de vida. A una vida independiente y autónoma. Nos la tenemos bien ganada.