El blog de Teresa. teresamonterde.blogspot.com

sábado, 16 de enero de 2016

EN EL HUERTO DE EPICURO


«Vana es la palabra del filósofo que no cura los sufrimientos del hombre. Pues de la misma manera que no es útil la medicina si no cura las enfermedades del cuerpo, tampoco lo es la filosofía si no sirve para suprimir las enfermedades del alma.»




El epicúreo es un hombre libre, moderado, que quiere vivir en paz gozando de los pequeños placeres que da la vida.

«¡Extranjero, aquí estarás bien: el placer es el fin supremo!» Pero por placer entendía la ausencia de perturbaciones de la mente, ataràxia, y la ausencia de dolor, aponíaComo ideal positivo, conseguir la autarquía o autosuficiencia, con amigos.



La escuela de Epicuro se llamaba El Jardín, un huerto, un centro de trasmisión de conocimientos de aprendizaje de un modo de vida a la búsqueda de la felicidad. 

El epicureísmo es esencialmente un arte del buen vivir, basado en la moderación de las necesidades y en el uso racional de la libertad.

LOS DIOSES DE EPICURO.

Para el filósofo de Samos los dioses existen, aunque no hay que temerles, pues viven plenos y felices en los espacios intercósmicos, sin preocuparse para nada de los humanos. En consecuencia, niega la existencia de la Providencia , es decir, la intervención de los dioses en la vida de los seres humanos.



Epicuro de Samos (-341/-270)adc.


jueves, 7 de enero de 2016

A MI ME GUSTA EUROPA

    Un faro que alumbra, una estrella que ilumina los ideales gestados en el pasado siglo es Europa. La libertad, la tolerancia, los derechos humanos, la democracia. Todos ellos son valores asociados al entorno comprendido entre la Estepa rusa y las costas del Océano Atlántico. Un refugio de libertades para todos los que vienen huyendo de la intolerancia y el totalitarismo. Esa es la Europa que me gusta y la que vale la pena mantener.


    Tras una guerra continua que duro casi treinta años, si contamos desde el inicio de la primera guerra mundial, 1914 hasta el 1945 fin de la segunda, encontramos una Europa en ruinas, degradada y con millones de muertos. 

    La paz en Europa era el objetivo, la ambición moral que animaba a los hombres más preclaros de aquella Europa destruida de posguerra. Pero ¿cómo? Los fundadores del proyecto de integración europea habían reconocido al agresor responsable de tanta destrucción, de tanta muerte y de tanto sufrimiento. El agresor era el nacionalismo, esa llama ideológica que inflama a las naciones y sus miopes dirigentes.
   "Sea lo que sea que decidamos e intentemos llevar a cabo en las nuevas instituciones, el objetivo es y sigue siendo la superación de las naciones y la organización de una Europa posnacional" Walter Hallstein

"El nacionalismo ha destruido la cultura y la civilización europea", nos dijo Stefan Zweig

   Por otro lado tenemos a un montón de pensadores que compartiendo la misma  idea  la fueron pergeñando con la luz de sus escritos. Todos ellos conforman un referente cultural europeo con brillo incuestionable. Nombres como: Voltaire, Diderot, Heine, Tolstoi, Pessoa, Pérez Galdós, Ibsen, Dickens, Boll, Amos Oz y muchísimos más. 

    La vieja idea de los filósofos ilustrados de la unidad y la tolerancia dentro de la diferencia es nuestro punto de referencia. Estado de bienestar, escuelas y universidades públicas, agua limpia, aire limpio, parques y bosques comunales, buen transporte público, hospitales, guarderías, salarios justos y otras muchas reivindicaciones.

    Este ideal que tiene muy pocos años de existencia, se encuentra otra vez amenazado por los de siempre, políticos con afán de gloria que defienden intereses caciquiles y egoístas; cada uno por su lado y en beneficio propio. Esta es la realidad a día de hoy, decepcionante y caótica. 

    Ante este panorama, ¿no deberíamos todos repensar  y trabajar conjuntamente por los viejos ideales de una Europa unida, por la supresión de las fronteras, la libre circulación de personas y la superación de los intereses egoístas que animan a los estados nacionales? Y mantener la Unión Europa como solución a los conflictos nacionalistas apostando por un mundo más justo y solidario.